El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presumió el arancel punitivo de 25 por ciento impuesto en 2025 a los autos importados de México, en medio de las negociaciones entre ambos países en las que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum busca su reducción.
Durante un mitin en el estado de Texas en apoyo a los candidatos del Partido Republicano que competirán en la próxima elección del martes, en la que se juega el control del Congreso, Trump aseguró que los aranceles aplicados a los autos mexicanos están logrando que las armadoras prefieran instalarse en Estados Unidos.
"En el caso de México: ellos fabricaban automóviles utilizando mano de obra muy barata, así son las cosas, y luego los vendían en nuestro país sin pagar aranceles", dijo Trump sobre el impuesto a los autos mexicanos, justificado por razones de seguridad nacional bajo la Ley de Expansión de Comercio.
"Todas nuestras empresas automotrices estaban quebrando. Pero eso ya no sucede. Ahora, todas se están marchando de México para instalarse aquí, porque, de lo contrario, tendrían que pagar un arancel de entre el 25 y el 50 por ciento. ¡Todas están viniendo aquí!", expresó en la ciudad de Lubbock, Texas.
Como lo ha hecho desde junio, Trump festejó una vez más la decisión de la firma automotriz japonesa Toyota de trasladar la producción de su camioneta Tacoma desde México a una planta en San Antonio, Texas, asegurando que esto es producto del arancel que él mismo impuso.