La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que concluyó la evaluación correspondiente al Programa Internacional de Evaluación de Seguridad Aérea (IASA), realizada por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA). "Concluida esta etapa, se prevé la recepción del informe final en un plazo de 60 días, en el que se darán a conocer los resultados correspondientes de esta evaluación", dijo en un comunicado. Recordó que, del 10 al 14 de agosto de 2026, la AFAC atendió los cuestionamientos formulados por los auditores y presentó las evidencias técnicas requeridas sobre los procedimientos y acciones implementadas por la Autoridad Aeronáutica Mexicana en materia de seguridad operacional. En la misiva detalló que las 339 preguntas contempladas fueron atendidas por la AFAC. Y la FAA agradeció al organismo por entregar la información solicitada. Tras anunciarse que la FAA realizó una nueva evaluación a las autoridades aeronáuticas mexicanas, especialistas temen una nueva degradación para México en materia de seguridad aérea. Juan Antonio José, especialista del sector, dijo a Grupo REFORMA que con esta nueva auditoría se teme que la autoridad aérea mexicana sea degradada a Categoría 2 por no cumplir con los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). De acuerdo con el especialista, existen "indicios claros de que las cosas no marchan bien" debido a un debilitamiento institucional de la autoridad aeronáutica. "Este deterioro responde a una falta de presupuesto, así como a una deficiente gestión de los recursos, la asignación de mandos militares sin experiencia técnica, la destitución de expertos en puestos clave, así como procesos afectados por ineficiencia y corrupción", consideró. Juan Carlos Machorro, socio experto en Derecho Aeronáutico y Aeroportuario de la firma Santamarina y Steta, señaló que el problema central de la aviación mexicana radica en la reducción sistemática de recursos presupuestales asignados a la AFAC bajo la política de austeridad republicana. Agregó que esta disminución constante de fondos se traduce en un déficit crítico de capital humano especializado, menor capacidad de inspección técnica y salarios no competitivos. "Estamos mal acostumbrados a solucionar las cosas de manera superficial, para

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