Las consultas realizadas en torno a la instalación de la Línea 6 del Cablebús -que conectará Tláhuac con Milpa Alta - son ejercicios de percepción que no implicarían que se frene el proyecto, señaló el Alcalde de esta última demarcación, Octavio Rivero. Con la obra ya iniciada en el Pueblo de San Antonio Tecómitl, apuntó que en el plebiscito que se realizó hace alrededor de un mes, 900 habitantes se pronunciaron a favor del ramal y únicamente 13 en contra. Además, precisó que la instalación del sistema en la Alcaldía no está sujeta a debate, al considerar la movilidad como un derecho humano. "Las consultas no son consultas electivas. Es un derecho humano la movilidad. Una consulta agraria en el caso de Milpa Alta se tendría que dar en el caso de que se estuviera cambiando el tipo de uso de suelo o se estuviera ejerciendo algún tipo de desintegración de predios del núcleo comunal. "En este caso no existe. Las consultas son sobre el proyecto, sobre qué te parece, qué le cambiarías, qué le pondrías", explicó. Rivero agregó que estos ejercicios respetan la ruta marcada por el Gobierno capitalino. "La Jefa de Gobierno (Clara Brugada) también ha anunciado que quiere saber la opinión de las personas hacia cuál es la preferencia sobre el proyecto, si es positiva o negativa, pero eso no quiere decir que las consultas necesariamente tengan que ser por el sí o el no, sino más bien es por cómo se integra el proyecto", apuntó. De acuerdo con el funcionario, la instalación del Cablebús no implicará cambios de uso de suelo ni privatización de espacios públicos. En agosto, durante la entrega de unidades de la Red de Transporte de Pasajeros para una nueva ruta hacia Xochimilco, Brugada subrayó que continuará con labores de convencimiento en torno a la Línea 6. "Vamos a respetar las decisión de las comunidades. Y aquí en Milpa Alta se tiene que consultar siempre a los pueblos, se tiene que pedir la autorización de las autoridades tradicionales y nosotros no vamos a saltarnos a los pueblos. "Estamos esperando procesos que se tienen que respetar para ver hasta dónde llega el Cablebús, de acuerdo a la decisión de la población", expresó entonces. Sin embargo, entre los habitantes persisten opiniones encontradas. "La verdad sí estamos muy alejados y por lo mismo que no se puede traer el Metro hasta acá, sí es una buena opción para transporte. "No estoy nada en contra, solamente lo que me comentan los que están en contra es que el proyecto como tal los procesos no son transparentes, por eso es que ha habido mucha oposición", expuso Víctor, vecino de Tecómitl. Clemente, habitante de Miacatlán, es uno de los que rechazan el proyecto. "Si lo ves desde la política de movilidad, es necesario y se requiere, pero para Milpa Alta traería muchos problemas. Yo realmente no pienso que no nos haría un favor. Estoy en contra. Prefiero estar en la periferia, en un ambiente rural con árboles, campos de nopal, con la gente que está trabajando sus campos, porque no sólo estamos trabajando los campos, estamos trabajando el territorio. "Estamos trabajando también relaciones sociales en tu familia, en la comunidad. Si vienen proyectos de movilidad grandes también te están despojando de tu herencia social, tu herencia cultural", opinó.