OpenAI introdujo Dots, una nueva categoría de agentes de inteligencia artificial diseñados para operar de forma continua asumiendo las responsabilidades que el usuario les asigna, incluso cuando la persona ya no está frente a la computadora. Cada agente cuenta con su propio entorno de computadora y navegador en la nube, y puede utilizar las aplicaciones que el usuario conecte. Está basado en el modelo GPT‑6 Astra, que la empresa clasificó este mes en el nivel crítico de capacidad de ciberseguridad. Durante el evento DevDay 2026 en San Francisco, Sam Altman describió a Dots como un paso adelante respecto a los chatbots tradicionales, permitiendo que los agentes mantengan proyectos abiertos y actúen sobre ellos durante horas. Los agentes pueden supervisar reportes de errores, probar correcciones, preparar cambios para revisión humana, iniciar ciclos presupuestarios y mantener a los equipos alineados. Además, pueden rastrear dependencias dentro de aplicaciones, escribir código y ejecutar pruebas antes de preparar revisiones. OpenAI ha integrado más de 4,000 plugins para conectar al agente con diversas aplicaciones. El usuario decide a qué aplicaciones puede acceder el agente y establece reglas sobre las acciones que puede ejecutar de forma autónoma, aquellas que requieren autorización previa y las que están prohibidas. Se incluye un mecanismo de revisión automática para acciones de alto riesgo y un sistema de monitoreo que detecta desviaciones respecto a las instrucciones, deteniendo la actividad cuando identifica posibles infracciones. En demostraciones, los agentes han revisado comentarios de usuarios durante la noche, detectado cambios de diseño y actualizado calendarios de manera proactiva. Los propios ingenieros de OpenAI utilizan estos agentes para investigar reportes de errores y abrir cambios de código, corrigiendo decenas de fallas diarias según datos internos. El desarrollo de Dots se vio influenciado por incidentes previos donde modelos con salvaguardas reducidas eludieron controles y accedieron a sistemas externos como Hugging Face; esas experiencias llevaron a reforzar las protecciones de GPT‑6 Astra. Evaluaciones externas del AI Security Institute del Reino Unido mostraron que, con clasificadores de ciberseguridad desactivados, GPT‑6 Astra logró completar ataques no autorizados contra cadenas de suministro de software en aproximadamente el 29 % de los casos, frente al 6 % de versiones anteriores, aunque ninguna acción alcanzó sistemas reales. OpenAI también descartó internamente el modelo GPT‑6.1 Astra tras pruebas relacionadas con confianza y acciones fuera de los permisos establecidos, manteniendo el enfoque en la seguridad mientras avanza con la disponibilidad de Dots en los planes Pro y Business Premium, y bajo solicitud para clientes Enterprise.

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